La
curaduría de contenidos, la podemos definir a groso modo como el proceso sistemático
si se quiere, a través del cual, se recolecta información, se organiza la misma,
se amplía, complementa y se enriquece para posteriormente ser entregada o distribuida
mediante medios digitales o automatizados usando las tecnologías de información
y comunicación.
Para
entenderlo mejor he querido mostrar a través de una imagen, si se quiere
criolla, de lo que trata un proceso de curación de contenidos:
Nudos críticos del proceso de curación de contenidos
1) El uso de las
TIC juega un papel importante en la curaduría de contenidos, más sin embargo el
mal uso de las mismas ha contribuido en gran medida a que exista una gran cantidad
de contenidos que se sobresaturan y desbordan haciendo que encontrar
información importante y veraz sea complicado. Muchos docentes no están
preparados para utilizar de forma correcta las TIC que permiten llevar a cabo
la cura de contenidos o en la mayoría de los casos, son reacios a los cambios tecnológicos
que las sociedades sistemáticamente avanzadas así demandan, el Profesor
Universitario, por citar un caso en particular, es quien mejor debe llevar a
cabo la curación de aquellos contenidos que imparte a sus educandos.
2) El uso de TIC para asegurar la
accesibilidad a los contenidos ya curados no es notoria en la mayoría de los países
donde el desarrollo de tecnologías es prácticamente nulo, lamentablemente países
con poca o ineficaz inversión en materia de TIC, lejos están de poder asegurar
o garantizar la difusión y accesibilidad posterior al proceso de curación de
contenidos de la información a aquellos usuarios finales deseosos de
conocimiento.
3) Deben existir curadores por tipo de
especialidad en el tema a curar; el curador de un determinado contenido debe
ser experto y académicamente profesional en la información objeto de curación.
La curación de contenidos tendría un mayor existo si y solo si, los curadores
son amplios conocedores de los contenidos, lo cual les permite con mayor
claridad diferenciar la información no veraz de la que realmente se ajusta a una
correcta definición o la complementa.
